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Capítulo 6 Los principales signos y marcas del iris – 6.3 Manchas de pigmento
Las manchas de pigmento en el iris se forman principalmente por depósitos externos provenientes de la absorción de toxinas del ambiente en la vida diaria, ya sea por contacto directo o a través de la alimentación. Esto puede causar anomalías fisiológicas o bioquímicas, así como cambios patológicos, incluyendo daños al sistema nervioso central, la sangre, el sistema respiratorio, el sistema circulatorio, y las funciones hepáticas y renales, provocando consecuencias graves e involuntarias.
En las áreas donde se acumulan las manchas de pigmento, conforme aumenta la absorción de toxicidad, la mancha se expandirá hacia la periferia. Si las sustancias tóxicas no pueden ser eliminadas, circularán entre los órganos, causando que las células de los tejidos circundantes se vean afectadas o muten. Por lo tanto, las manchas de pigmento son enemigas de nuestra salud.

Estas manchas funcionan como indicadores visibles de una carga tóxica interna y pueden señalar una exposición prolongada a sustancias dañinas. Es fundamental atender las causas subyacentes, como reducir la exposición a toxinas y apoyar los procesos naturales de desintoxicación del organismo, para prevenir mayores daños a la salud.
La presencia de manchas de pigmento resalta la importancia de mantener un estilo de vida saludable que incluya una dieta balanceada, hidratación adecuada y evitar factores ambientales que contribuyan a la acumulación de toxinas. A través de la concienciación y prevención, podemos minimizar el impacto de estas marcas en nuestro bienestar general.
Este capítulo enfatiza la necesidad de realizar chequeos médicos periódicos y prestar atención a los cambios en el iris, ya que pueden proporcionar señales tempranas de problemas subyacentes. Comprender la relación entre los patrones del iris y la salud nos permite actuar de manera preventiva y promover un óptimo estado de bienestar.